Esta especie puede alimentarse de pequeños moluscos cuando alcanzan un buen tamaño, además se alimentan de algas presentes en las rocas por donde habitan o también erizos de mar.
Muchos aficionados a las inmersiones en el mar podrán encontrar algunas de las corazas de estos cefalópodos, pero esto no tiene que significar que ese ejemplar muriera, sino que se puede tratar de una muda, ya que este animal pasa por un periodo de muda para que sus cavidades internas puedan continuar creciendo, durante este periodo es muy vulnerable y suele esconderse en agujeros naturales formados por rocas.
También podemos destacar que pueden ser difíciles de identificar entre las rocas, porque suelen acumular algas en su caparazón y mimetizarse (camuflarse) con el entorno y piedras circundantes.
El centollo es muy cotizado en el mercado y por ello muchos furtivos optan por capturar estas especies sin permiso, disminuyendo el número de ejemplares de esta especie. Por este mismo motivo esta muy protegido por las autoridades.
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